jueves, 7 de diciembre de 2017

Pico Monchoya (2.033 m.). Desde Cotefablo.

Fecha:  20 de Noviembre de 2.017

Ruta:  Aparcamiento túnel de Cotefablo (1.400 m.)- Collado de Cotefablo (1.586 m.)- Pico Pelopín (2.007 m.)- Pico Pilón (1.959 m.)- Tozal de Matils (1.909 m.)- Monchoya (2.033 m.). El regreso lo haremos por la misma ruta.

Accesos:  Desde le localidad de Biescas tomamos la N.260 dirección a Broto por el Puerto de Cotefablo. Atravesamos el túnel que culmina el puerto y en su salida Este encontraremos un cómodo aparcamiento asfaltado.

Horarios:  00:00 h. Salida desde el aparcamiento Este del Túnel de Cotefablo.
                 00:30 h. Collado de Cotefablo.
                 01:25 h. Pico Pelopín.
                 01:40 h. Pico  del Pilón.
                 02:40 h. Pico Monchoya. Parada para fotos.
                 02:55 h. Inicio del descenso.
                 04:35 h. Collado de Cotefablo.
                 04:55 h. Llegada al aparcamiento.

Desniveles:  750 metros acumulados con motivo de las diversas lomas y sube-baja del cresterío Pelopín-Monchoya.

Dificultad:  Fácil recorrido sin nieve. Con nieve se puede hacer algo largo.

La propuesta es una sencilla excursión que podremos acortar si nos resulta suficiente ascender al Pico Pelopín. Foto con el cresterío desde el Pelopín al Manchoya. Una hora añadida de ida y otra de vuelta.

La ruta en amarillo. El ascenso al Pelopín es una clásica ruta para raquetas de nieve en invierno. Alargar esta ruta en invierno hasta Monchoya es incrementar, quizás demasiado, nuestro horario en especial si vamos a pie o con raquetas. Sin nieve la ruta completa es más asequible.

Boca Este del túnel de Cotefablo. Detrás del depósito de sal, parte el sendero.



La senda pasa pronto sobre el túnel. También es posible utilizar una pista que parte desde el mismo aparcamiento. Con nieve la pista es más práctica, sin nieve el sendero nos acorta la ruta.


Pronto el sendero cruza la pista indicada anteriormente.

Hacia el Sur divisamos la loma que nos dará paso al Pelopín.



Salimos del bosque cuando el sendero alanza el Collado de Cotefablo.

A este collado llega también la pista desde el aparcamiento del túnel, pero la distancia a recorrer  es mayor.

Tomamos dirección Sur. Al llegar a las pendientes más duras que vemos enfrente,

encontraremos alguna señalización para acortar el largo recorrido de la pista. Reducimos distancia a costa de aumentar la pendiente de nuestro sendero.

En lejanía divisamos el macizo de Monte Perdido.

Proseguimos nuestra ascensión por cómodo terreno.


Abajo, en blanco, el aparcamiento y en amarillo nuestra ruta hasta el momento.

Hemos utilizado un sendero que ataja una larga curva de la pista que ahora retomamos.

A partir de aquí continuamos por pista en una ladera que en invierno puede presentarse complicada.

Abajo el valle que desciende desde Cotefablo hacia Broto.

Sin especiales complicaciones se superan los últimos metros que dan acceso a la cima del Pelopín. En día despejado ofrece una magnífica visión del macizo de Monte Perdido. Por desgracia hoy el día no acompaña.

Aunque alguna foto interesante se puede sacar.

Abajo, a la izquierda, Linas de Broto.

En esta foto se señala la última pala de acceso al Pelopín  En amarillo, el recorrido por pista que utilizaré en el retorno para no subir de nuevo al Pelopín.

Desde Pelopín, hacia el Sur, el cresterío hacia Monchoya. Se ve largo y de verdad se hace largo. Primero pasaremos por el curioso Pico del Pilón.

Al que llegaremos en 15 minutos.

Enorme hito. Detrás se distingue el Pelopín y el lomero recorrido.

Desde aquí se ve más cerca el Monchoya, pero debemos tomar con calma lo que sigue, pues tenemos tramos en ascenso y descenso y se puede hacer algo pesado.

Vista atrás.

Y al entorno.

Unas cabras (derecha), me seguirán un rato en mi ruta.

Sigo mirando hacia Monte Perdido tratando de encontrar algún buen momento en el que las nubes despejen las cumbres.

Paciencia por amplias lomas.

Y presencia de algunos habitantes confiados.



Por fin alcanzo la cima del Monchoya con un hito geodésico en su cumbre.

 

Panorámica hacia el Norte con nubes que impiden una correcta visión de las cumbres.

Después de la breve parada inicio el retorno por la misma ruta hacia Pelopín.

Pero en lugar de pasar por la cima, aprovecho la pista que por el Oeste la flanquea.

Una mirada con zoom del despoblado de Otal. Su preciosa iglesia está siendo restaurada.

Ultimas vistas hacia las alturas.

Personajes simpáticos.

Nuestro descenso continúa plácidamente por la pista que nos llevará hasta el mismo Collado de Cotefablo.


Linas de Broto.

Y en poco tiempo, siguiendo nuestra misma ruta de ascenso, alcanzaremos el aparcamiento de origen.
Habremos disfrutado de una larga ruta que en invierno, en día soleado, nos ofrecerá con poco esfuerzo una espectacular visión de Monte Perdido. En verano, hasta Pelopín es una ruta familiar.